La fotografía, para mí, es una forma de guardar fragmentos de vida: momentos que no se repiten, gestos que casi pasan desapercibidos, luces que solo duran un instante. No busco imágenes perfectas ni poses impecables, sino algo más sencillo y honesto: recuerdos que, al mirarlos, me devuelvan olores, voces y estados de ánimo.
En esta página he reunido fotografías personales, tomadas sin encargos ni objetivos comerciales, solo por la necesidad de mirar y de entender mejor lo que me rodea. Son trozos de viajes, de calles, de gente cercana y de momentos cotidianos que para mí tienen un peso especial, aunque sean pequeños a los ojos de los demás.
No pretendo explicar cada imagen ni decirte cómo deberías interpretarla. Prefiero que las mires a tu ritmo y, si alguna se queda contigo un poco más de la cuenta, ya habrá cumplido su función. Si te apetece ver más, puedes visitar mi galería en Flickr.